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  • Consultora Carola Aguilar

Educación Financiera para la Inclusión

Actualizado: 16 de feb de 2020

El nuevo mapa laboral, en el cual millennials y centennials son protagonistas, exige contenidos colaborativos y que desarrollen conciencia e impacto social.

Años atrás, el centro de los sectores productivos se encontraba en la minimización del riesgo y el aumento de las ganancias y así, el colaborador, se alineaba a esos principios.

Hoy en día millennials y centennials, buscan que, aquello que se haga profesional y laboralmente, debe dejar una impronta, un impacto.

Hoy existen cantidad de empresas que, de la mano de RSE o de la mano de sus objetivos estratégicos, buscan plasmar un sesgo social. Ejemplo de ello, es todo lo que se relaciona con la búsqueda de inclusión.

La inclusión puede ser orientada directa o indirectamente. Empresas bancarias y financieras están incluyendo a público no bancarizado y no formal, para ser sujeto de crédito, impensable hace 20 años atrás. O bien empresas de servicios o de industrias variadas, tienen dentro de sus objetivos lograr acceder a países en desarrollo, a sus servicios a un costo menor, absorbiendo lo que implicaría su merma.

Impacto, Impacto…

También en la forma de liderar equipos la distinción cambia. Hoy se exige más autogestión y líderes que también son monitoreados desde sus supervisados, en una suerte de mayor horizontabilidad.

Algo interesante también, es ver cómo las manifestaciones de emprendedurismo, son coetáneas a un trabajo en relación de dependencia. El colaborador hoy, dentro de este marco, busca extender su vida hacia algo que lo prolongue, que lo haga perdurar filosóficamente; convivencia de su trabajo con otros intereses, puestos en un nicho diverso, ser “emprendedor”.

Todo ello, se engama en el marco de la inclusión, la inclusión de aquello que está fuera de un patrón.

Hoy existen las llamadas Empresas de Triple Impacto, modelo basado en tres conceptos: Valor Económico, Mirada Social e Impacto Ambiental, son las que se ocupan y preocupan por instalar un entorno de empresa saludable y ética.

Es así como dentro de ese concepto, más específicamente en la Mirada Social, se encuentra la Inclusión Financiera, de la que ya hablamos más arriba que, a su vez, es y debe ser interdependiente de la “Educación Financiera”. Una va de la mano con la otra. A través de ella, se busca fomentar la conciencia respecto al uso del dinero y su circulación en la sociedad como herramienta para mejorar la calidad de vida de las personas y facilitar el alcance de los objetivos planteados.

Nuestro compromiso:

  • ser motores de Impacto a través de la difusión de conceptos de Educación Financiera que promuevan la Inclusión.


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